Un aroma puede transformar el ambiente de una habitación, pero más intensidad no significa un mejor resultado. En un difusor, utiliza solo la cantidad indicada por el fabricante, ventila la estancia y limita el tiempo de uso. Guarda los frascos bien cerrados, protegidos de la luz y fuera del alcance de los niños.
Los aceites esenciales no deben ingerirse ni aplicarse directamente sobre la piel. Para un uso tópico es necesaria una dilución adecuada y conviene hacer una prueba en una zona pequeña. Evita el contacto con ojos y mucosas y lávate las manos después de manipularlos.
Si convives con bebés, animales, personas embarazadas o con asma, alergias o alguna condición médica, pide asesoramiento antes de elegir un aceite. Algunas esencias no son apropiadas en todas las situaciones. En tienda podemos orientarte sobre formatos y formas de uso, y ante cualquier duda de salud debes consultar con un profesional sanitario.